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Barato, vertical y viral: la cenicienta del streaming y sus millones de views

Dura 90 segundos por episodio, se filma en vertical y se adapta a la fiebre del scroll. Los microdramas son, hoy por hoy, el experimento más fructífero de la industria que en 2025 generó 11.000 millones de dólares globales y que en 2026 apunta a los 14.000 millones.

Cuando TelevisaUnivision anunció hace dos años que destinaría recursos de su plataforma ViX al formato vertical, más de uno lo interpretó como una apuesta de poco valor. Una curiosidad importada de Asia que, en el mejor de los casos, haría ruido en TikTok por unas semanas.

Hoy, hacia el cierre del primer trimestre de 2026, esa apuesta ya no parece marginal: una sola producción de ViX MicrO alcanzó 42 millones de reproducciones en sus primeras semanas de vida, una cifra que, según analistas del sector, es prácticamente imposible de igualar para una serie tradicional de televisión abierta en el mismo lapso.

En Iberoamérica, lo que hace tres meses era una apuesta experimental es hoy una carrera corporativa en la que participan desde TVN Chile hasta Globo Brasil, desde Atresmedia hasta el canal público RTVE. Todos quieren su pedazo del scroll, los microdramas ya no son la cenicienta del streaming.

Fuentes: Omdia y Sensor Tower
La matemática que lo explica todo

De acuerdo con los últimos reportes de la consultora Omdia, la industria de los microdramas generó 11.000 millones de dólares a nivel global en 2025 y crecerá hasta los 14.000 millones a finales de este año. Con 3.000 millones generándose fuera de China, se duplicarían los ingresos de todos los canales FAST del mundo combinados.

En el mercado iberoamericano, ese fenómeno pasó de la curiosidad a la estrategia corporativa en apenas unos meses. ¿Por qué los ejecutivos de la industria tradicional, que durante años miraron el fenómeno con condescendencia, están ahora redirigiendo presupuestos? La respuesta está en los números de producción.

Mientras una serie premium de Netflix o HBO puede tardar dos años en llegar a la pantalla con costos millonarios por episodio, un paquete de 80 episodios de microdrama puede producirse en menos de dos semanas con una inversión que oscila entre los 150.000 y 250.000 dólares, según datos manejados en el MIP London de este año.

Las compras dentro de aplicaciones asociadas al formato registran tasas de conversión entre tres y cuatro veces superiores a las de las producciones audiovisuales convencionales. Según Omdia, el ingreso promedio por usuario (ARPU) puede llegar a los 20 dólares por semana e incluso a los 80 dólares al mes.

Los datos de uso móvil del cuarto trimestre de 2025, obtenidos a partir de Sensor Tower, muestran que en Estados Unidos la app ReelShort generó 35,7 minutos de visualización diaria por usuario, frente a los 24,8 de Netflix, los 26,9 de Amazon Prime Video y los 23,0 de Disney+. La batalla por la atención, al menos en el móvil, ya tiene un nuevo líder.

El riesgo que todos empiezan a calcular

La amenaza de canibalización es real, pero el debate más interesante en la industria ha pasado de ¿sobrevivirán los microdramas? a ¿cómo se adaptarán los grandes?.

Las respuestas llegaron este trimestre de las fuentes menos esperadas. Disney+ anunció durante el CES 2026 un cambio radical en su interfaz: la plataforma incorporará un feed vertical antes de finales de año para ofrecer microdramas y contenidos en dosis pequeñas, buscando convertirse en una herramienta de consulta diaria.

Netflix, por su parte, anunció que está explorando el terreno vertical, mientras que el streamer árabe Shahid, propiedad de MBC Group, y la plataforma rusa Ivi también están desarrollando sus propias producciones en el formato.

¿Nueva industria o burbuja con fecha de vencimiento?

La pregunta que recorre los pasillos de los principales mercados internacionales —desde el MIP London hasta el MIPCOM de Cannes— no es si los microdramas seguirán creciendo, sino en qué industria se convertirán cuando maduren.

Las proyecciones son contundentes: Omdia estima que para 2030 los ingresos globales del sector superarán con creces los 20.000 millones de dólares. Pero más allá de las cifras, lo que está en juego es una reconfiguración estructural del negocio audiovisual.

El Barómetro OTT de GECA advierte que el liderazgo en el streaming ya no dependerá solo del volumen de estrenos, sino de la capacidad para leer y anticipar tendencias de consumo, en un escenario donde la diversidad de formatos y la competencia por la atención serán tan determinantes como la escala de las plataformas.

La industria se adapta al fenómeno del scroll
El dominio de ViX MicrO en México y EEUU Hispano

La delantera en la región la lleva, con claridad, TelevisaUnivision. Su sección ViX MicrO ha lanzado más de 80 títulos que adaptan el formato al ADN del melodrama clásico latinoamericano: ganchos emocionales fuertes, giros de fortuna, romances aspiracionales y cliffhangers que obligan a continuar. 

En la operación diaria participan más de 50 guionistas dedicados exclusivamente al formato, junto a más de 10 equipos de producción trabajando de forma simultánea, con un plantel de más de 450 intérpretes que rotan por las distintas historias. En marzo de 2026, tres producciones concentran la atención del mercado: De Pordiosero a Millonario, un relato de superación que acumula millones de visualizaciones desde su estreno el 5 de marzo; Mi Vagabundo Perfecto, romance del género que mejor convierte en el segmento hispano; y La Venganza de Las TóxicXs, thriller de suspenso que ha demostrado ser especialmente eficaz en la retención de usuarios entre episodios.

La estrategia de distribución de ViX resulta reveladora de cómo funciona el negocio: los primeros cinco episodios se lanzan de forma gratuita en TikTok e Instagram para «arrastrar» tráfico hacia la app propia, donde el contenido se monetiza a través de micropagos o publicidad. 

El equipo directivo de TelevisaUnivision se ha marcado como meta superar los 100 microdramas producidos en el corto plazo y escalar hasta los 300 títulos en los próximos dos o tres años, controlando además la propiedad intelectual completa para desarrollar segundas partes, spin-offs o incluso ampliar algunas tramas a series convencionales.

Argentina: la apuesta por la ficción premium

Si ViX compite por el volumen, el mercado rioplatense ha elegido una batalla diferente: la calidad cinematográfica dentro del formato vertical. El actor protagonista de esa narrativa es The Eleven Hub, el brazo productor de SDO Entertainment, liderado por Loli Miraglia. 

La compañía cerró el trimestre con un slate confirmado de 24 microhistorias originales para 2026 y tres producciones que ya circulan con éxito: Fuego Prohibido (drama de secretos familiares y romances del pasado), Lo que se hereda (comedia dramática sobre disputa patrimonial entre hermanos) y TILF, la más viral del conjunto, distribuida en alianza con el canal de streaming OLGA y la actriz Gimena Accardi.

TV abierta a la vanguardia del negocio micro en Chile

Chile, mientras tanto, emerge como el caso más dinámico del Cono Sur en términos de velocidad de adopción institucional. Lo que distingue al mercado chileno es que no fueron productoras independientes las que lideraron el salto al formato: fueron los canales de televisión abierta, históricamente conservadores. 

Canal 13 fue pionero en el país con sus primeras dos «mininovelas» verticales en 2025, Mi boda es una trampa y El obrero que me enamoró, que acumularon más de 25 millones de visualizaciones combinadas, y anunció que estrenará diez nuevas producciones entre marzo y diciembre de 2026. Según ha dicho Cristián Hernández, director digital del canal, el objetivo es consolidar una mininovela por mes con géneros, repartos y locaciones variados para todas sus plataformas, incluyendo 13Go.

TVN, el canal público chileno, relanzó su apuesta por la ficción original a través de TVN Vertical, su nuevo segmento de microdramas, con el actor Boris Quercia, reconocido por la icónica serie Los 80, como director de la primera producción. La señal pública continúa apostando en 2026 por proyectos como Auditoría de Amor y Mi marido me robó la memoria, explorando géneros que van de la comedia romántica al thriller, y fortaleciendo alianzas con talentos emergentes y marcas. 

A ellos se suma Mega, que debuta en 2026 con su primera teleserie vertical destinada a Instagram y TikTok, liderada por el guionista Rodrigo Cuevas, responsable de producciones como Los 80 y Si yo fuera rico. En pocas semanas, los tres grandes canales del país confirmaron apuestas en el formato, un movimiento sin precedentes en la historia reciente de la televisión chilena.

España: laboratorio de géneros y puente hacia Europa

Madrid se ha consolidado, según el Barómetro OTT de GECA publicado en febrero de 2026, España opera como un laboratorio de géneros más variados —thriller, terror, juvenil— con dos actores principales en escena y  donde la capacidad de monetización es significativamente mayor que en cualquier mercado de la región.

Atresmedia, a través de su plataforma Flooxer, produjo Biara, recientemente nominada como Mejor Contenido Digital en los premios Rose d’Or Latinos 2026. Por su parte, The Eleven Hub extiende desde Madrid con Best Seller, una coproducción con talento argentino ambientada en el mundo editorial. RTVE también ha entrado al formato con Estúpido Cupido, una ficción vertical que verá la luz en 2026 dentro de RTVE Play bajo el sello juvenil Playz.

Brasil: la entrada de los gigantes y el branded content

El mercado brasileño ha sido el escenario de los movimientos corporativos más significativos del trimestre. La alianza entre Endemol Shine Brasil y A Fábrica, parte del grupo Banijay Americas, traza un camino diferente al del resto de la región: el foco no está únicamente en el consumo masivo, sino en la integración de marcas dentro de los propios microdramas como unidad narrativa. 

Globo, por su parte, ya lanzó dos microdramas originales con 50 episodios de entre dos y tres minutos de duración, con planes de mantener un flujo permanente de nuevos títulos durante 2026 y llevar sus producciones al mercado internacional para fortalecer la presencia de las telenovelas brasileñas en el mundo.

Fenómeno tan veloz y audaz como sus episodios

La industria audiovisual ya no compite solo por la mejor historia, sino por el gancho capaz de detener el scroll en los primeros tres segundos. Si hace un año los microdramas no estaban en el radar de casi nadie en Occidente, 2026 parece ser el año en que la industria empieza a vivir en vertical, con la telenovela latinoamericana como combustible principal de una expansión que ya no reconoce fronteras de pantalla.

En ese contexto, actores globales como ReelShort y DramaBox —plataformas de origen chino que están licenciando contenido latino— y empresas especializadas como Fumero Films en la expansión hacia mercados europeos, completan un ecosistema que, en el primer trimestre de 2026, ya tiene la estructura de una industria madura, con sus propias jerarquías, sus grandes apuestas y sus primeras batallas por el estándar de calidad.

La telenovela latinoamericana tardó décadas en conquistar el mundo. Su heredero vertical lo está haciendo en meses.

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