La secretaria de Cultura británica, Lisa Nandy, advirtió sobre posibles riesgos para el pluralismo informativo y la diversidad de contenidos bajo demanda. Sky e ITV tienen hasta el 20 de octubre para responder a las objeciones del Gobierno.

El Gobierno británico evalúa intervenir en la adquisición de los negocios de televisión y streaming de ITV por parte de Sky, operación valorada en hasta £1.600 millones (US$2.100 millones), ante posibles riesgos para el pluralismo de los medios y la diversidad de la oferta audiovisual.

La secretaria de Cultura, Medios y Deportes del Reino Unido, Lisa Nandy, comunicó el 15 de octubre que está dispuesta a activar un proceso de revisión de interés público y remitió cartas a ambas compañías para exponer sus preocupaciones. Sky e ITV tienen hasta el 20 de octubre para presentar sus argumentos antes de que se tome una decisión definitiva sobre la intervención.

Entre los aspectos bajo evaluación figuran la libertad de expresión en los medios informativos, la diversidad de opiniones y la concentración de la propiedad mediática. El análisis también podría incorporar un nuevo criterio regulatorio para evaluar el impacto de las fusiones sobre la disponibilidad de contenidos de calidad en plataformas de streaming y servicios bajo demanda.

Según Nandy, la legislación vigente contempla la diversidad de la oferta televisiva tradicional, pero no aborda de forma específica los posibles efectos de las operaciones empresariales sobre los catálogos de contenidos bajo demanda. Si decide avanzar por esta vía, el Gobierno podría impulsar una modificación legislativa para extender esos criterios a los servicios de streaming.

Una operación estratégica para competir con las plataformas globales

Anunciada en julio de 2026, la operación contempla la adquisición por parte de Sky, propiedad de Comcast, de la división Media & Entertainment de ITV. El acuerdo incluye los canales de televisión abierta de ITV y su plataforma de streaming ITVX, pero excluye ITV Studios, el negocio de producción y distribución internacional del grupo.

La combinación daría lugar a uno de los principales operadores comerciales del mercado británico, con una oferta que integraría televisión lineal, contenidos bajo demanda y noticias. Entre las marcas y propiedades de ITV se encuentran Coronation Street, Emmerdale y Love Island.

Sky sostiene que la operación permitirá crear un grupo con mayor escala para competir con las plataformas globales de streaming, reforzar la producción británica y ampliar el valor de su oferta para las audiencias. La compañía también aseguró que mantendrá la identidad de ITV, sus servicios gratuitos y sus obligaciones de servicio público, además de preservar la independencia editorial de Sky News e ITV News.

ITV, por su parte, afirmó que colaborará plenamente con el Gobierno y calificó el proceso como otro paso dentro de la revisión regulatoria de la operación. La compañía considera que la integración podría beneficiar a espectadores, anunciantes y a la industria creativa británica.