Tony Albert, CEO de Motion Pictures, explica cómo la compañía adapta su estrategia a un mercado infantil en constante evolución, con proyectos pensados para viajar internacionalmente y expandirse hacia nuevas plataformas; y adelanta sus novedades en producción, entre ellas El Niño Electrón y sus primeros largometrajes de animación.
La industria del contenido infantil atraviesa una etapa de transformación marcada por el desplazamiento de las audiencias hacia el streaming, YouTube y otros entornos digitales, al tiempo que los compradores internacionales adoptan una postura más selectiva frente a las nuevas producciones.
Para las productoras entonces, el desafío ya no consiste únicamente en desarrollar buenas historias, sino también en encontrar modelos de financiación, distribución y monetización que permitan que esas historias lleguen a su público.
En este escenario, productora con años de experiencia como la española Motion Pictures entienden de primera mano la importancia de ofrecer propiedades reconocibles, con potencial de franquicia y estrategias multiplataforma.
En la siguiente entrevista con ttvnews, Tony Albert, CEO de Motion Pictures, repasa la identidad del catálogo de la compañía, su apuesta por historias que integran valores de forma natural y los proyectos que reflejan su estrategia de futuro, entre ellos El Niño Electrón, una serie dirigida a familias con hijos con TDAH, y el desarrollo de sus primeros largometrajes de animación.
Además, analiza la evolución del mercado y los criterios que hoy guían el desarrollo y la adquisición de contenidos infantiles, así como el impacto de los nuevos hábitos de consumo, la importancia de las buenas IPs, y las oportunidades que ofrecen las coproducciones internacionales y las plataformas digitales.
¿Cómo ha cambiado la demanda de contenido infantil en los últimos años, tanto en televisión como en plataformas digitales? ¿Qué tendencias consideran más relevantes hoy?
La demanda de contenido infantil sigue siendo fuerte, pero el mercado ha cambiado profundamente. La audiencia se ha desplazado en gran parte de la televisión lineal hacia las plataformas de streaming, YouTube y otras formas de consumo digital, mientras que los compradores son hoy mucho más selectivos y han reducido sus inversiones en nuevas producciones.
Actualmente, las plataformas buscan principalmente contenidos con menor riesgo y gran potencial internacional: IPs reconocibles, marcas consolidadas y proyectos con capacidad de convertirse en franquicias. Al mismo tiempo, YouTube se ha convertido en una ventana fundamental para descubrir y consumir contenido infantil, especialmente a través de formatos cortos, clips y contenidos adaptados a los nuevos hábitos de consumo.
Las tendencias más relevantes son la fragmentación de la audiencia, la convivencia entre formatos largos y cortos, el crecimiento de YouTube y el contenido digital, la importancia del contenido familiar o “co-viewing”, y la búsqueda de propiedades que puedan generar negocio más allá de la serie, mediante licencias, videojuegos y otras extensiones.
En resumen, el problema actual no es la falta de audiencia, sino la mayor dificultad para financiar, descubrir y monetizar nuevas producciones en un mercado mucho más competitivo y fragmentado.
¿Qué elementos consideran clave al momento de desarrollar o adquirir una serie o película infantil? ¿Qué buscan hoy los compradores internacionales?
Al desarrollar o adquirir una serie o película infantil, consideramos fundamental que tenga una idea clara y diferenciadora, personajes atractivos y una narrativa capaz de conectar con su público. También valoramos mucho su potencial internacional, es decir, que pueda viajar bien entre distintos mercados y culturas, así como su capacidad para desarrollarse como una IP más allá de la pantalla.
Hoy los compradores internacionales buscan especialmente proyectos con un concepto muy claro y fácil de comunicar, una identidad visual potente y un posicionamiento definido de edad y audiencia. También existe una mayor preferencia por propiedades ya conocidas o proyectos con cierto recorrido, lo que reduce el riesgo de inversión.
Además, es cada vez más importante que el contenido pueda adaptarse a un ecosistema multiplataforma, incluyendo streaming, YouTube, redes sociales, videojuegos y licencias. En definitiva, ya no se busca únicamente una buena serie o película, sino una propiedad con potencial de audiencia, recorrido internacional y capacidad para convertirse en una marca a largo plazo.
¿Cómo están impactando los nuevos hábitos de consumo (streaming, móvil, YouTube) en la forma de producir y distribuir contenido para niños?
Los nuevos hábitos de consumo están obligando a replantear tanto la producción como la distribución del contenido infantil. Hoy los niños consumen contenido en múltiples dispositivos y plataformas, especialmente en streaming, YouTube y móvil, por lo que una serie ya no puede plantearse únicamente para una ventana tradicional de televisión.
Esto influye en los formatos, con la convivencia de episodios tradicionales, contenidos cortos, clips y shorts, así como en la forma de diseñar las estrategias de lanzamiento y promoción. También es cada vez más importante pensar desde el inicio en una estrategia multiplataforma, adaptando cada contenido a diferentes ventanas y formas de consumo.
Además, YouTube se ha convertido en una herramienta fundamental no solo de distribución, sino también de descubrimiento y construcción de audiencia. En definitiva, el objetivo es que una propiedad pueda estar presente allí donde está el público, con una estrategia flexible que combine contenido, promoción y monetización en diferentes plataformas.
¿Qué importancia tiene hoy la construcción de marcas y franquicias dentro del contenido infantil? ¿Están priorizando proyectos con potencial multiplataforma?
Hoy la construcción de marcas y franquicias es fundamental dentro del contenido infantil. Los compradores buscan cada vez más proyectos que no dependan exclusivamente de la emisión de una serie o película, sino que puedan generar una relación duradera con la audiencia y desarrollarse en diferentes áreas.
El potencial multiplataforma es, por tanto, un elemento muy importante. Una buena propiedad debe poder tener recorrido en streaming, televisión, YouTube, redes sociales, videojuegos, licensing y productos derivados.
No todos los proyectos tienen que convertirse en grandes franquicias, pero sí valoramos especialmente aquellos que cuentan con personajes reconocibles, un universo propio y capacidad para conectar con el público más allá de una única ventana de explotación. En un mercado cada vez más competitivo, construir una marca sólida permite además generar mayor visibilidad, fidelizar a la audiencia y crear nuevas fuentes de ingresos.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria infantil (financiamiento, discoverability, regulación, etc.) y dónde ven mayores oportunidades de crecimiento?
Los principales desafíos de la industria infantil en España son actualmente la financiación de nuevas producciones, la reducción de la inversión de las grandes plataformas y la creciente dificultad para lograr visibilidad o discoverability en un mercado saturado de contenidos.
También existe una mayor fragmentación de la audiencia y de las ventanas de distribución, lo que obliga a los productores a buscar modelos de financiación más complejos, combinando televisiones, plataformas, coproducciones internacionales, ayudas públicas y nuevas vías de explotación digital. A esto se suma la necesidad de adaptarse a un marco regulatorio cada vez más exigente y a la protección específica del público infantil.
Sin embargo, también existen importantes oportunidades. España cuenta con gran talento creativo y técnico, una sólida capacidad de producción y una creciente experiencia internacional, así como un interesante panorama de incentivos fiscales y subvenciones tanto nacionales como autonómicas. Esto nos convierte en un socio atractivo internacionalmente y vemos oportunidades especialmente en las coproducciones internacionales, el desarrollo de IPs con potencial global y la utilización de YouTube, plataformas digitales y nuevos formatos como herramientas para llegar directamente a la audiencia.
El gran reto es conseguir que los contenidos no solo se produzcan, sino que también encuentren financiación, visibilidad y una estrategia de distribución internacional adecuada.
¿Qué tipo de historias o formatos creen que marcarán el futuro del contenido infantil en los próximos años?
No tenemos la bola de cristal para saber que formatos serán más exitosos en el futuro. Los canales seguirán apostando por la IPs reconocidas, pero pensamos que crecerán los contenidos capaces de dirigirse a audiencias más amplias, desde el co-viewing familiar hasta la animación para adolescentes y adultos. En definitiva, el contenido infantil del futuro será más flexible, interactivo y multiplataforma, pero los elementos esenciales seguirán siendo los mismos: buenas historias, personajes memorables y una fuerte conexión emocional con la audiencia.
¿Cómo describirían la identidad de su catálogo infantil hoy? ¿Qué tipo de contenidos o géneros sienten que mejor representan a la compañía?
Como productora española, nos vemos en cierta manera, obligados a producir principalmente para los canales públicos, que son los únicos que apuestan por nuestros contenidos. Así, producimos principalmente series con valores, como amistad, compañerismo, respeto, tolerancia, inclusión, diversidad, igualdad, esfuerzo, superación, pero la clave es que no parezca una lección moral o educativa, estos valores deben estar integrados de forma natural en las historias, los personajes y los conflictos.
¿Qué proyectos infantiles tienen actualmente en desarrollo o producción que reflejen hacia dónde quieren llevar su estrategia en los próximos años?
Actualmente estamos en fase de desarrollo de El niño electrón, un proyecto muy interesante dirigido a las familias que tienen hijos con el trastorno de TDAH, son niños con dificultad para mantener la atención, hiperactivos, impulsivos… Y nuestro gran reto es mostrar estos síntomas como un super poder que solamente ellos tienen y que lo pueden redirigir hacia metas increíbles, ya que tienen otras habilidades como la imaginación, creatividad, talento y energía para llegar a metas increíbles. El concepto será una serie de 26 episodios de 5’ y creo que se ajusta perfectamente al tipo de contenido que las televisiones públicas internacionales están buscando.
Y otro reto que nos gustaría llevar a cabo es nuestro primer largometraje de animación, llevamos más de 20 años produciendo series de animación y ya ha llegado el momento de producirla. Actualmente estamos valorando dos proyectos de largometrajes, pero todavía en fase muy embrionaria.