En los principales mercados de la región, el 76% de los broadcasters con derechos apostará por el streaming, mientras crecen la competencia por el fútbol en vivo, según reveló Dataxis.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 marcará un antes y un después en la industria del video en América Latina, consolidando el dominio de las plataformas OTT como principal vía de distribución, según el último informe de Dataxis.
La consultora reveló que en los seis principales mercados de la región, un total de 21 compañías cuentan con derechos de transmisión, y el 76% apostará por el streaming, ya sea de forma exclusiva o en modelos híbridos. En este contexto, el fútbol reafirma su valor como contenido premium, mientras la creciente competencia por los derechos ha disipado los históricos temores sobre la fiabilidad técnica del streaming en eventos en vivo de gran escala.
El caso de CazéTV, con sede en Brasil, ejemplifica este cambio de paradigma. Durante el Mundial 2022, en alianza con YouTube, alcanzó un récord de 6,9 millones de usuarios simultáneos en el partido Brasil-Croacia. Actualmente suma 25,9 millones de suscriptores y proyecta ingresos publicitarios por USD 400 millones para la próxima Copa del Mundo.
Por su parte, Grupo Globo desplegará una estrategia multiplataforma que incluye TV abierta, TV paga y su OTT Globoplay, aunque sin emisión de partidos en su canal de YouTube, GE. A pesar de alcanzar en 2025 un potencial de 197 millones de personas —30 millones a través de Globoplay—, el grupo anticipa ingresos similares a los de CazéTV, también en torno a los USD 400 millones.
En Brasil, el mayor mercado audiovisual de la región, la balanza comienza a inclinarse con fuerza hacia el ecosistema digital, anticipando un escenario en el que las OTT no solo lideran la distribución, sino también la monetización de los grandes eventos deportivos.