La cifra representa una adopción de 56% en los hogares.

La región Iberoamericana registra un creciente nivel de conectividad a internet, con doce países que superan 50% de adopción del servicio en sus hogares. Este indicador es relevante a la luz de la esencialidad de la disponibilidad de las redes de alta velocidad para el desarrollo de las familias y las empresas.

La contratación de la banda ancha fija (BAF) en los hogares también es un indicador de la adopción y el aprovechamiento de las aplicaciones tecnológicas en la región. No obstante, en Iberoamérica existen diferencias significativas entre los países que la integran.

De acuerdo con la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica (OTI), con cifras recopiladas y analizadas por The Competitive Intelligence Unit (The CIU), la región Iberoamericana registró una cifra total de 129.1 millones de accesos a la BAF al finalizar el tercer trimestre de 2022 (3T-2022). Esta contabilidad representa una adopción promedio del servicio de 56% entre los hogares de los países integrantes.

Los países con mayor nivel de acceso a BAF en la región son Uruguay (93.8%), España (88.5%), Panamá (85.9%), Brasil (83.1%), Portugal (76.4%), México (71.5%), Chile (68.9%), Puerto Rico (64.8%), Costa Rica (64%), Ecuador (62.9%) y Argentina (62.2%), al superar el promedio regional.

En contraste, Paraguay (44.7%), El Salvador (34.2%), Perú (33.9%), República Dominicana (32%), Bolivia (31.4%), Nicaragua (28.5%), Guatemala (21.5%) y Honduras (17.5%), registran los niveles más bajos de acceso a la conectividad. Estos enfrentan barreras estructurales, como una geografía compleja y un bajo nivel de ingresos de la población, que dificultan la adopción del servicio en estos países e inciden negativamente en las condiciones de oferta que se brindan al consumidor final.

La región Iberoamericana registra 129.1 millones de accesos a BAF, cifra equivalente a un promedio de adopción del servicio de 56%. Destacan países como Uruguay, España, Panamá, Brasil y Portugal por contabilizar niveles elevados de adopción al servicio de BAF, superiores al 75%

En los países con menor adopción, tienen lugar condiciones de inseguridad económica y jurídica que obstaculizan el enriquecimiento de la oferta, como una mayor inversión, mayor velocidad de descarga, mejor calidad del servicio y/o mayor competencia. En estos países, la desigualdad económica se erige como un impedimento significativo para alcanzar la conectividad universal.

La OTI considera que la provisión de servicios de conectividad, como la banda ancha fija (BAF), en condiciones óptimas para los consumidores debe ser un principio básico de cualquier política regulatoria o agenda pública sectorial. La conectividad de BAF es un factor clave para el desarrollo económico, social y cultural de los países, ya que detona la productividad, la educación y el acceso a diversas fuentes de conocimiento, información y entretenimiento.

A partir del escenario actual, es menester que los países que presentan una mayor carencia de acceso a internet fijo incentiven el aprovechamiento de la tecnología para impulsar su crecimiento y desarrollo económico a partir del creciente uso de la conectividad. Esto implica que el fomento de la conexión de los hogares debe establecerse como una meta compartida en la región y como un eslabón esencial para reducir la brecha, tanto digital como económica.

Adicionalmente, en un mundo donde la definición de Banda Ancha es dinámica, es imperativo que los reguladores impulsen medidas que fomenten un aumento en las velocidades promedio de conexión a internet para todos los usuarios. El acceso a una conectividad rápida y confiable no solo potencia el crecimiento económico y la innovación, sino que también promueve la inclusión digital y la igualdad de oportunidades. Elevar las velocidades de conexión abre la puerta a un abanico de posibilidades en áreas como la educación en línea, el teletrabajo, la atención médica virtual y el entretenimiento de alta calidad.

En este sentido, es crucial que los reguladores colaboren con proveedores de servicios y otros actores clave para establecer un marco regulatorio propicio detone la prestación de servicios de BAF con verdaderas altas velocidades de transferencia, que garanticen un acceso equitativo y asequible, sentando así las bases para un futuro digital próspero y conectado.

Bitnami